La época de las colonias textiles del Berguedá

Los hermanos Rosal, descendientes de empresarios textiles de Berga, compraron unos terrenos al lado del Llobregat

Hoy realizamos un viaje distinto, a través del tiempo y a bordo de una máquina de hilar. ¿Nos acompañas? Juntos recorreremos las colonias textiles del Berguedá, pequeños asentamientos formados durante la revolución industrial en la segunda mitad del siglo XIX, que testimonian el trabajo y la vida cotidiana de los obreros textiles. Sabemos de la importancia de la industria textil en la Cataluña de los siglos XIX y XX, y precisamente es en esta comarca donde se hace más patente.

La Ruta de las Colonias

Los amantes de las excursiones pueden descubrir ahora el panorama industrial de la época, al mismo tiempo que disfrutar de una caminata o ruta en bicicleta de 28,5 kilómetros en total, al lado del río. Asimismo, si optamos por una salida guiada nos explicarán cómo era la vida en estos sitios, tanto desde el aspecto social como desde el punto de vista tecnológico.

¿Por qué el Berguedá como asentamiento textil?

Las fábricas pronto empezaron a emplazarse en esta comarca aprovechando el río Llobregat para instalarse en la ribera.

Colonia Rosal situado entre 3 y 4 kilómetros al sur de la ciudad de BergaDe esta manera recolectaban el agua necesaria para la fabricación de los tejidos y, a su vez, tenían una vía de escape para los residuos generados durante el proceso. Y así, más de 15 colonias textiles se establecieron en una distancia fluvial de 20 km.

Mencionaremos la Colonia Rosal (Berga, Aviá y Olván), una de las más grandes de Cataluña, fundada por los hermanos Rosal de Berga en el año 1858. Cal Rosal sobrevivió al cierre de la fábrica en el 1992 y actualmente es un núcleo con personalidad propia, que conserva su población, sus fiestas y su actividad comercial.

Un poco más de historia

Situadas a lo largo del cauce del río, las colonias textiles son el vivo testimonio de la historia de los últimos ciento cincuenta años de Cataluña y, actualmente, representan auténticos tesoros del patrimonio industrial. Como sabemos, los emplazamientos se encuentran en el Berguedá (concretamente el Bajo Berguedá), que se empezaron a construir durante la segunda mitad del siglo XIX y que presentan dos espacios diversos:

 Los hermanos Rosal, descendientes de empresarios textiles de Berga, compraron unos terrenos al lado del Llobregat

  1. La zona industrial, donde se encontraba la fábrica y los elementos para transformar el agua del río en energía para mover las máquinas.
  2. Junto a al taller vivían los trabajadores. Además de las viviendas, todo tipo de servicios: iglesia, tienda, escuela, carnicería, horno de pan, pescadería, lavadero, residencia para las mujeres trabajadoras, café, teatro, etc. Y, presidiendo el conjunto, la torre del dueño.

En total, entre las poblaciones de Berga y Balsareny -y siguiendo el curso del río Llobregat- se extienden 16 fábricas y Colonias Industriales. Aprovechando este entorno, el Parc Fluvial del Llobregat propone un conjunto de actividades deportivas y culturales. Sin duda que, una visita al parque te ayudará a conocer la cultura y naturaleza de la zona.

Revive por un día el estilo de vida de la revolución industrial

Como hemos indicado recorriendo los diferentes asentamientos descubrirás la forma de vida y trabajo, el tipo de vivienda y la organización social de la época. Un trayecto muy hermoso: el bosque de la ribera, los campos y huertos del camino, rincones ocultos del paisaje fluvial… También podrás visitar las fábricas, las viviendas, tiendas, escuelas, tabernas, iglesias… En este punto destacaremos como lugares de interés el Museo de la Colonia Vidal, la Torre de l’Amo de ViladomiuNou y el centro de interpretación de la Iglesia de Cal Pons.

¡Experimenta de primera mano la vida de los trabajadores que ‘hilaron’ la historia!